miércoles, 30 de enero de 2013

Los recuerdos de su muerte
-que se desdibuja con los años-
son ESAS lágrimas ocultando
ESOS ojos, vistos através 
de ESE vidrio.

Yo era la primera vez
que veía una emoción así;
por eso me quedé impávida
- no por su muerte, por los ojos-
La muerte no es una emoción.

Su alma no es la que vive sino su recuerdo

La quiero, no sé cuánto ni de qué manera,
pero la quiero Adelita. 
Y hoy la recuerdo.

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