Los recuerdos de su muerte
-que se desdibuja con los años-
son ESAS lágrimas ocultando
ESOS ojos, vistos através
de ESE vidrio.
Yo era la primera vez
que veía una emoción así;
por eso me quedé impávida
- no por su muerte, por los ojos-
La muerte no es una emoción.
Su alma no es la que vive sino su recuerdo
La quiero, no sé cuánto ni de qué manera,
pero la quiero Adelita.
Y hoy la recuerdo.


