martes, 9 de octubre de 2012

II.



Mediocre: Yo contaminada. Yo contaminada de la más pecaminosa credulidad; y como si se tratara de algo inevitable, como la muerte, no lucho. Exorcizo las palabras vacías y ahí queda todo: un historial de incompetencia disfrazada de prudencia que prefiero no desenmascarar para no llegar a la culpa.

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