lunes, 28 de mayo de 2012

La literatura es una herida por donde mana el indispensable divorcio entre las palabras y las cosas. Toda la sangre se nos puede ir por ese hoyo.



-Carlos Fuentes.

domingo, 27 de mayo de 2012

Autores, la escena acaba
con un dogma de teatro.
En el principio era la máscara.


—Antonio Machado.

sábado, 26 de mayo de 2012

-EL MOMENTO-





Y se trata de vivir en este tropel,
No pedir perdón, no decir adiós,
No hablar mejor, no decir me voy

martes, 22 de mayo de 2012

- EL DAÑO -

Fotografía mía.
Elemento de la obra "Objetos arbitrarios y sus títulos" de  LUIS CAMNITZER; y que hacía parte de la exposición en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia.

sábado, 19 de mayo de 2012

Vuelva, vuela, espuma de mar



Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender…Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas (…)

-Jorge Luis Borges

miércoles, 16 de mayo de 2012

NO SÉ


Alma se tiene a veces.
Nadie la posee sin pausa 
y para siempre.
 
-Wislawa Szymborska

La joie



Deja la ventana abierta para que puedas tirar,
todas las cosas que sobren que se tienen que botar...

domingo, 13 de mayo de 2012

Esto:



Después de tantas miradas, usted ya debería (nosotros ya deberíamos) saber que el silencio es acción.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Espantapájaros




No se me importa un pito que las mujeres 
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; 
un cutis de durazno o de papel de lija. 
Le doy una importancia igual a cero, 
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco 
o con un aliento insecticida. 
Soy perfectamente capaz de soportarles 
una nariz que sacaría el primer premio 
en una exposición de zanahorias; 
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, 
bajo ningún pretexto, que no sepan volar. 
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! 
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, 
tan locamente, de María Luisa. 
¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? 
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo 
y sus miradas de pronóstico reservado? 
¡María Luisa era una verdadera pluma! 
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, 
volaba del comedor a la despensa. 
Volando me preparaba el baño, la camisa. 
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres... 
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, 
de algún paseo por los alrededores! 
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. 
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos, 
ya me abrazaba con sus piernas de pluma, 
para llevarme, volando, a cualquier parte. 
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia 
que nos aproximaba al paraíso; 
durante horas enteras nos anidábamos en una nube, 
como dos ángeles, y de repente, 
en tirabuzón, en hoja muerta, 
el aterrizaje forzoso de un espasmo. 
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., 
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! 
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... 
la de pasarse las noches de un solo vuelo! 
Después de conocer una mujer etérea, 
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? 
¿Verdad que no hay diferencia sustancial 
entre vivir con una vaca o con una mujer 
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo? 
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender 
la seducción de una mujer pedestre, 
y por más empeño que ponga en concebirlo, 
no me es posible ni tan siquiera imaginar 
que pueda hacerse el amor más que volando.



Tú eres como la Maga



La Maga: 
          sentirse flor, sentirse gato, sentirse aire.

- Julio Cortázar

Distorsión.



Intenté rechazar la parálisis,
(que me producía el abrazo 
de mis demonios interiores:
Yo no les tengo fe, 
ellos a mí, sí.)
con mutismo y devoción.

Fracasé. Y escuché:
"No mientras exista el miedo"

No fue en vano, 
sentí vértigo,
pero sentí.
Viví
(aún cuando me faltaba el aire).