sábado, 10 de diciembre de 2011

TODO LO BUENO DESPEINA


Kris Chau & Ako Castuera
Es que lo que se dice y lo que se calla se vuelve un ancla para la memoria; y después, la consciencia de lo inevitable, que se vuelve vacío. ¿Será que al principio de todo, nada tenía sentido?, me refiero al sentido que es dictado por el resultado diacrónico de una cultura, ése sentido es el molesto, el que recrimina, señala, apunta, selecciona, juzga. Actualmente, todos opinan de todo, y se carga el ambiente. Todo lo que uno hace es parte de alguna tendencia, consciente o inconscientemente da igual porque es el mismo resultado. Seleccionar es más fácil que conocer por lo tanto todo es más mediocre. Todo está pre-establecido.
¡Yo quiero ligereza! ¿Será muy utópico? Al parecer, porque "hay que tener los pies sobre la tierra", así uno quiera irse en el primer vuelo. Es mejor vivir en realidades elusivas, éso sí, que sean difíciles de precisar para que no se manchen de rutina. Presencia y ausencia en cantidades iguales. Hoy me escapé del día por 3 horas, me senté a escuhar múscia, a observar la paranoia de los pájaros y los rastros de vela que quedaron en el suelo del día de las velitas, estaba contenta, luego vacía, vacía, vacía; pero nunca triste. 

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